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Terapia de Modificación de ConductaLa Terapia de Modificación de Conducta es una técnica científica para entender el comportamiento humano al tratar de analizar el contexto en la cual el comportamiento ocurre, para de esta forma determinar sus causas. Relativamente nuevo en el campo de la sicología, la Terapia Conductual se ha usado desde inicios del siglo pasado y fue grandemente influenciada por científicos como Ivan Pavlolv, Edward Thorndike, John Watson y B.F. Skinner. Esta técnica para entender el comportamiento humano nos ayuda a identificar los factores que anteceden (antecedentes) y preceden (consecuencias), así como también otros factores que influencian el comportamiento. Al identificar los factores que afectan el comportamiento, podemos cambiar el ambiente para promover la ocurrencia de los comportamientos deseados (es este caso lenguaje, socialización, seguimiento de instrucciones y otros comportamientos que los niños con autismo no tienen) y disminuir la incidencia de comportamientos indeseables (auto-estimulación, berrinches, agresión y auto-agresión). El programa es bien positivo y está diseñado para que el niño pueda empezar por ensayos sencillos, recibir un refuerzo, y luego avanzar a realizar tareas más difíciles. Una meta de alta prioridad es hacer que el niño se divierta mientras aprende. La Terapia de Modificación de Conducta depende de la recopilación de datos para documentar el progreso diario del niño. Esto es muy importante para determinar si cierta técnica de enseñanza está siendo efectiva. Es crítico que todas las tareas enseñadas en las terapias se generalicen y sean utilizadas por los niños en la vida diaria (en la escuela, con otros niños). El programa es más que el manejo de la conducta, es una técnica bien estructurada y completa que enseña al niño:
En esencia, el programa le enseña a los niños autistas como "aprender a aprender". ¿Por qué Modificación de Conducta? Hasta la fecha, la modificación de conducta es el único programa que es respaldado por estudios empíricos. Estos estudios incluyen los siguientes:
En 1993, McEachin y Smith realizaron un seguimiento del estudio de 1987 y observaron que el 47% (9 de 19) de los niños podían funcionar normalmente en la escuela a los 13 años. Todos estos estudios indican que un mínimo de 30 horas a la semana de intervención temprana, contribuyen con la prognosis de los niños autistas y en algunos casos les permiten funcionar a capacidad normal cuando el tratamiento es concluido. A pesar que la mayoría de estos estudios indican que la intervención debe ser dada lo más temprano posible (antes de los 5 años), también ha sido demostrado que niños de cualquiera edad pueden lograr avances importantes utilizando un programa de Modificación de Conducta. La modificación de conducta no es una cura milagrosa para el autismo, pero es uno de los mejores tratamientos disponibles actualmente para ayudar a los niños autistas a desarrollar su potencial máximo. Algunas de las ventajas del programa son:
Algunas desventajas del programa son:
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